KIMI

K I M I. – Muerte, purificación, transformación. Ejecutor de cambio, enlazador entre lo visible y lo invisible, paciente, trabajador, persistente. No da paso sin meditar y apoyarse bien con su bastón, le tiene poco apego a la vida y el miedo tiene poca influencia en él. Ah Kuy Manab, el tecolote agorero es su anuncio. IM IK, el espíritu de la madre tierra nos recibe de nuevo en su seno, para recordarnos de donde venimos y a donde vamos y así hacer posible el segundo nacimiento. Para el Maya la muerte es blanca y con cara sonriente, es un paso indispensable para poder continuar un camino más largo que el que ya se ha recorrido.

Su color es el BLANCO, su rumbo es el Norte, su elemento es el Viento.

Un día KIMI es propicio para meditar profundamente en el valor real de las cosas, para hacer cambios ligeros o radicales, para corregir el rumbo y desapegarse de todo aquello que nos estorba, para enfrentar la realidad y no evadir los problemas.